CREACIÓN, ESTRATEGIA Y
MANAGEMENT DE EMPRESAS Y ORGANIZACIONES DESDE PERSPECTIVAS DIFERENTES E INNOVADORAS

jueves, 12 de agosto de 2010

Libros interesantes (I)



Cada verano, aprovechando el pequeño parón de trabajo en el despacho, incremento mi tiempo destinado a la lectura. También aumento el tiempo de lectura de libros que no tengan que ver con mis ocupaciones profesionales y leo más literatura que ensayos, libros técnicos o de actualidad. Este verano he descubierto a un autor sorprendente que inició su carrera como escritor a los 70 años. Angel Wagenstein ( Анжел Раймонд Вагенщайн ) nació en Plovdid (Bulgaria) en el seno de una familia judía sefardí. Su vida fue azarosa y complicada : exilios, lucha contra los nazis, guionista cinematográfico de éxito ( Premio en Cannes en 1959 por el guión de "Etoiles"). Fue miembro del Parlamento que aprobó la Constitución en la vuelta a la democracia de Bulgaria.Actualmente vive en Sofia.
Su primera obra es El Pentateuco de Isaac (Петокнижие Исааково) que inicia de una trilogía junto con Lejos de Toledo (Далеч от Толедо) y Adiós, Shangai (Сбогом, Шанхай).
En el Pentateuco de Isaac se narra, en primera persona, la vida de Isaac Jacob Blumenfeld "durante dos guerras, en tres campos de concentración y en cinco patria" ,durante la primer amitad del siglo XX.
Por los avatares políticos de esa época confusa, Blumenfeld, nace siendo súbdito del Imperio Austrohúngaro, termina siendo austriaco no sin antes haber sido ciudadano de Polonia, la URSS y el Tercer Reich.
El libro, aunque pueda parecer paradójico es todo un manual de cómo tomarse la vida "con filosofía y humor". Las referencias a historias hasidicas son frecuentes, y sobre todo a chistes y anécdotas sutiles e inteligentes. La trama, trágica, se lee con cariño y sonrisas. Un libro magnífico, divertido, y con una serena profundidad.
La traducción de Liliana Tabakova es perfecta, dándole el sentido justo a las expresiones y giros.
Me encanta esta historía hasidica que narra en el libro:
Un buen día, el ciego Iosel, ayudándose con su bastoncito, fue a visitar al rabino y le preguntó:
-Rabí,¿qué estás haciendo ahora?
-Estoy tomando leche.
-¿Cómo es la leche, rabí?
-Es un líquido blanco.
-¿Qué quiere decir "blanco"?
-Blanco, pues... es el color de los cisnes.
-¿Y qué es un "cisne"?
-Un ave que tiene el cuello curvo.
-¿Qué es "curvo"?
El rabino dobló su brazo por el codo.
-Anda, tiéntalo y sabrás.
El ciego Iosel palpó atentamente el brazo del rabino y dijo agradecido:
- Gracias, rabí. ¡Ahora ya sé cómo es la leche!

viernes, 23 de julio de 2010

un taxi a 38 grados : aire acondicionado y liberalización

Es habitual la tendencia de determinados empresarios, o grupos de empresarios a "cerrar mercados" a contingentar las posibilidades de actuación en una determinada área económica o sector. Una muestra de ello han sido ( y siguen siendo en muchos casos) instrumentos como las "autorizaciones" o "licencias previas" para el ejercicio de una actividad. Siempre que existe una contingentación mediante intervención del estado de manera casi inevitable surge un mercado paralelo y fraudulento sobre estas autorizaciones. En España lo hemos visto con las tarjetas de transporte, por ejemplo.

Hoy tenemos ejemplos que persisten, por ejemplo en el sector del taxi.

Los taxis tiene una autorización administrativa, y nadie puede libremente ejercer esta actividad sin la citada autorización. Ello conceptualmente se ampara en la noción de "servicio público" y con ello se trata de garantizar un servicio al ciudadano. Sin embargo lo que ocurre en la práctica es todo lo contrario.

Ayer tuve una agradable comida con un muy alto cargo de la Dirección General de Tráfico a propósito de celebrar un largo proceso de creación normativa en el que tuve la satisfacción de intervenir. Tras la comida, y habida cuenta que tenía tres horas libres antes de tomar el tren de vuelta a Valencia, decidí junto con un compañero de la comida acercarme a una librería del centro de Madrid a buscar un par de títulos. Tomamos un taxi en la parada de delante del restaurante, situada en la puerta de un Hotel de 5 estrellas. Cuándo le indicamos al taxista la dirección nos protestó con una falta de educación e impertinencia atroces. Nos dijo que él no estaba en una parada para un servicio de 6 euros, que llevaba allí media hora esperando una carrera al aeropuerto o similar, que si no podíamos haber tomado el taxi en otro sitio... etc. Por prudencia y educación aligeramos la controversia y dejamos en monólogo sus quejas mientras nos acercaba - con 38 grados y sin aire acondicionado - a nuestro destino. Nos explicó que el aire acondicionado "gasta mucho", y que tampoco tenía navegador ya que "quién no sabe dónde va ,que se apañe". Cuando bajábamos del taxi le recomendamos, con una sonrisa, que quizá con otro trabajo sería más feliz.

Ello me hizo volver a convencerme, mediante esta sudorosa experiencia, de los males de la falta de liberalización en la economía real. Tuve que tomar el primer taxi de una parada, ya que así lo establece una norma, sin poder elegir el tercero o el quinto, que son vehículos más cómodos y con aire acondicionado ( y no es difícil que con un conductor más amable); hay contingentación para garantizar el servicio público pero en más de una ocasión no he podido tomar un taxi en alguna ciudad si a esa hora se retransmitía un partido de fútbol importante, por lo que la garantía de medio de transporte no existe. He de pagar el mismo precio de carrera con un taxi limpio y nuevo que con uno digno de desguace... Desde un punto de vista empresarial el taxista emprendedor ve limitadas sus posibilidades ya que no puede variar precios, ni buscar nichos de mercado dónde seguro pagarían tarifas más altas por un servicio de mayor calidad, o de menor oferta... Es decir mata cualquier intento de mejora, de innovación y es un freno a la inventiva. Un país como el nuestro con el Turismo como fuente de creación de riqueza no puede mantener sectores conexos como el del taxi con regulaciones del siglo pasado. La falta de libertad en la fijación de precios, condiciones, mejoras...y la imposibilidad de innovar para ganar mercado, o ganar más , lleva a que ,incluso, el pequeño fraude persista ( el "palo" al turista). Claro, es difícil que el taxista entienda que libertad de precios, diferentes tipos de taxi y de compañías, ampliación de servicios y mercado libre le favorecería... y es evidente que así es a medio plazo. Y seguramente el taxista maleducado, sucio y poco servicial desaparecería frente al taxista profesional, limpio y honesto ( que son muchísimos...). La Ley Omnibús ( a pesar de las protestas de los sindicatos y asociaciones de taxistas) puede afectar a este sector, que necesita una limpieza urgente.

Para pensar.

viernes, 21 de mayo de 2010

Hombre Masa

Uno de los fenómenos que se repiten, a mayor o menos escala, en la vida de las organizaciones, empresas, asociaciones, y en la sociedad en general es lo que vino , en cierta manera, ya anunciando Ortega y Gasset en su libro “La Rebelión de las Masas” cuando, allá por el año 1927 hablaba del “hombre masa”, un ser que se ampara en lo “políticamente correcto”,que desconoce algo mejor y le rinde culto, sin que él lo reconozca, a la vulgaridad.

El "hombre masa" no gusta de pensar de manera autónoma, renuncia a él mismo y hace lo que hacen los demás. Es el hombre término medio, que no se arriesga y no sabe dónde va, porque no tiene opinión ni perspectiva propia, aunque está convencido que sí la tiene. Cada vez es más frecuente que en ciertas organizaciones se pida que “hay que hacer algo”. Ese “hacer algo” casi inevitablemente pasa por una reestructuración de la organización e incluso por un cambio de valores y de principios. Si usted es el consultor y aconseja eso tenga la seguridad de que “el hombre masa” tratará de criticarlo e incluso de deshacerse de usted ya que cualquier solución no inmediata, rápida y “mágica” no será bien recibida.

El "hombre masa", refleja la personalidad neurótica de nuestro tiempo, cuestión también ya apuntada por Karen Horney en su famoso trabajo del mismo nombre en 1937. El hombre masa cree en soluciones inmediatas, no sistémicas, como si la ingestión de una píldora trajera el conocimiento o si la función de un asesor o consultor fuera la de un Mesias que mágicamente todo lo debe arreglar en un período muy corto. La prisa, la inmediatez, la sensación de que se hace tarde... también son sintomas neuróticos del "hombre masa".

En la actualidad, muchas organizaciones están dirigidas o copadas en sus cúpulas por “hombres masa” y así sentirán temor ( temor neurótico por miedo a la pérdida del poder ) en el caso en el que alguien del entorno se atreva a pensar ( entendiéndose como pensar el apartarse de los caminos standard prefijados por el pensamiento políticamente correcto ). Si el que se atreve a pensar, a dudar de legitimidades o valías o simplemente a evidenciar los errores o quiebras de la organización es el consultor... tendremos que actuar con cautela.

El “hombre masa” está siempre absorbido por las impresiones exteriores, y trata que su opinión se armonice con el resto del grupo , por ello basará sus acciones en lo que le digan los demás iguales a través de mecanismos de comunicación como el cotilleo, los “dimes y diretes” y el runruneo de los rumores. No analizará los asuntos, sino que se limitará a dar como ciertas las opiniones, en muchas ocasiones infundadas, de otros. ¡ Y lo peor de todo es que se sentirá satisfecho pensando que sus decisiones son acertadas y que es más listo que nadie !.

Este matiz fue estudiado por científicos de la Universidad de Cornell (Nueva York, EEUU), en concreto por los profesores Krugger y Dunning. El efecto Dunning-Kruger es un fenómeno psicológico según el cual las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas. El fenómeno, rigurosamente demostrado en una serie de experimentos y publicados en The Journal of Personality and Social Psychology en diciembre de 1999.

Descubrieron que:

Los individuos incompetentes tendían a sobreestimar sus propias habilidades

Los individuos incompetentes eran incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en los demás de hecho, cuanto más inútil era el individuo, más seguro estaba de que hacía las cosas bien

Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia

Con entrenamiento, se puede corregir el efecto

En fin... alerta, que el peligro es abundante, y por supuesto corremos el peligro de que vean en nosotros no una solución sino la encarnación de todos los males. Un verdadero peligro, como lo apunta incluso el magnífico Pérez Reverte en una mordaz entrevista.

domingo, 24 de enero de 2010

Claveles y Caos



En estos días inicio un taller de planificación estratégica para mis alumnos de MBA. Una de las cosas que más me preocupan es que mantengan un pensamiento de tipo “lineal”, es decir que piensen que siguiendo el esquema tradicional clásico de planificación se consigue el éxito en una empresa u organización. Es cierto que debe seguirse un método para conseguir ese "ordo ab chaos" en nuestro proyecto, pero más cierto es que esa planificación clásica (Análisis DAFO, fijación de misión-visión, acciones, monitoreo…) no es más que un acercamiento lleno de desiderátums. Se enseña que el pensamiento lineal lleva al éxito cuando ello no es totalmente cierto: bastaría con seguir con minuciosidad cualquier manual de planificación para conseguir los objetivos de nuestro negocio ( y el principal, los beneficios). Sin embargo muchos son los que planifican e implantan el plan de manera impecable y se quedan en el camino…
La planificación, que debe hacerse, es comparable a la ruta en un viaje. El pensamiento lineal nos representa esa ruta como un viaje por carretera, es decir, con unas rutas preexistentes como las carreteras (aunque podamos elegir unas u otras ), sin embargo es más cercano a la realidad mostrar ese viaje como un viaje marítimo : no hay una ruta cierta. Sabemos quién somos ( o las fortalezas y debilidades que tenemos a priori, nuestra “misión” y “visión”) y también dónde queremos llegar y conseguir, sin embargo no hay carreteras trazadas en el mar, y hemos de contar como referencias las estrellas, la experiencia de quien por allí pasó con éxito – rutas de las cartas – y las brújula. Las condiciones serán cambiantes y podrá sorprendernos una tempestad, un cambio de política arancelaria, una subida de tipos de interés u otra perla de algún gobierno intervencionista. El mundo, y más en el mundo de las empresas y negocios, cambia constantemente, las condiciones de hoy se parecerán poco a las de hace un mes o las de dentro de un mes. El piloto de la embarcación deberá replantear la estrategia de manera casi continua por las deficiencias del análisis previo o por la concurrencia de circunstancias adversas o benéficas. Ya Antonio Machado lo dijo a propósito de la vida misma cuando recitaba :


“Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.
¿Para qué llamar caminos
A los surcos del azar...?”.

Esta concepción de la estrategia “no lineal” tiene en cuenta el concepto de “Caos” como presupuesto-escenario. Existe un caos, aunque aparente, ya que en el fondo de ese caos deben existir unas reglas de funcionamiento que en parte intuimos y que quizá en su totalidad son incognoscibles para los humanos. El "efecto mariposa" es un concepto que trata de explicar la noción de sensibilidad a las condiciones iniciales
dentro del marco de la teoría del caos. Una pequeña perturbación inicial, que se va amplificando poco a poco, como una bola de nieve, podrá generar un efecto considerablemente grande, desconocido y, a veces, hasta contraproducente con el objetivo inicial de quién provocó la cadena de acontecimientos.
En ese país maravilloso y cercano que se llama Portugal se dio un ejemplo de “efecto mariposa” (aunque alguien podrá decir que lo que voy a contar en un hecho irrelevante, lo siento por su linealidad…) : el 25 de A b r i l de 1974 una parte del ejército portugués se dispuso a derrocar la dictadura salazarista que sufría el país . Desde el primer momento la revolución traía un aura romántica y transgresora: la consigna y contraseña para los rebeldes del levantamiento era una canción bellisima que debía sonar en la radio “Grândola vila morena”, cuya letra insistía en que «O povo é quem mais ordena» (el pueblo es quien más manda).
Gracias a Isabel Araújo Branco de la “Universidade Nova de Lisboa” conocemos esta bonita historia : Cuando los militares libertadores pasaron por la Plaza del Rossio uno de ellos pidió un cigarrillo a una vendedora casual de flores, esta no pudo complacer al soldado con lo que solicitaba, pero sin saber porqué le regaló un clavel rojo al soldado y lo colocó en el cañón de su fusil. Celeste Martins, que así se llamaba la florista, desencadeno un “efecto mariposa”: todos los soldados pusieron claveles en sus fusiles. Quizá este símbolo fue suficiente para que el pueblo portugués se diera cuenta del significado profundo de esa acción militar, por los cañones de los fusiles no salían balas frías sino cálidos claveles. También los que defendieron la dictadura fueron por este gesto afectados. Una flor, y un gesto derrotaron a una tiranía. La revolución fue incruenta, no se desataron acciones violentas dignas de mención y la libertad, sin muertos, volvió a dar luz a Portugal. Sin el clavel de Celeste Martins nadie sabe que pudo suceder, pero con él sí que sabemos que sucedió. Gracias Celeste.

jueves, 8 de octubre de 2009

Norman Borlaug


En estos tiempos extraños en los que vivimos, pasan por alto noticias importantes como ha sido el fallecimiento de Norman Ernest Borlaug. (en la foto ). Nació en Cresco, Iowa, Estados Unidos, en 1914 y falleció el 12 de septiembre de 2009. Claro que en los telediarios españoles de cualquier cadena son consideradas otras noticias más relevantes (porque ésta ni se cita), por ejemplo, que “nosequien” da un concierto en Barcelona, o que hay un congreso de seguidores de Star Wars.
Borlaug fue el padre de la agricultura moderna y de la llamada revolución verde. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1970, también se le concedió el Padma Vibhushan, el segundo mayor honor civil de La India.
Dedicó veinte años de su carrera para conseguir trigos más resistentes y productivos en Mexico. El trigo “normal” no resistía el viento y la lluvia porque es muy alto y sus tallos se doblaban fácilmente, y consiguió un híbrido entre ese trigo y especies locales enanas. El trigo resultante era más bajo y resistía mejor el viento y la lluvia.
Ese nuevo trigo enano permitió triplicar la producción de trigo en México que de hecho pasó de ser importador a ser exportador. Además desarrolló semillas hibridas, que impedían el desarrollo del moho que destrozaba las cosechas.
Las mismas y similares técnicas las aplicó en Pakistan y la India. En esos dos países entre 1965 y 1970 se duplicó la producción de trigo: la producción aumentó en once millones de toneladas. Después este trigo enano empezó a cultivarse en América Latina, Asia, África y en Oriente Medio. Todos estos territorios duplicaron la producción por hectárea de sus cultivos y resistieron las distintas plagas.
Gracias a sus avances, entre 1950 y 1992, la producción mundial de grano aumentó de 692 a 1.900 millones de toneladas, pero la superficie cultivada sólo lo hizo en menos de un 2 por ciento; es decir, que la productividad del terreno se incrementó un 150 por ciento. Esta fue la revolución verde, sin ella millones de personas habrían muerto de hambre, o bien habría sido necesario destruir numerosos bosques y reservas naturales para dedicar más tierra a la agricultura. La directora del Programa Mundial de Alimentos (PAM), Josette Sheeran indicó a través de un comunicado oficial que Borlaug "ha salvado más vidas que ningún otro hombre en la historia de la Humanidad".
¿Saben contra quién luchó Borlaug en su empeño de salvar miles de vidas? Contra las legiones de burócratas, los estados intervencionistas, y las trabas administrativas.

Borlaug alertó , con ironía, de que si los ecologistas radicales y los burócratas logran detener la biotecnología agrícola, podrían finalmente producirse las hambrunas que llevan vaticinando tantos años.
En España seguimos un camino parecido con la negativa al desarrollo de muchas opciones de futuro por una extensión silenciosa de lo “políticamente correcto”, la dejación en el estado, la burocracia y la complejidad administrativa. Ahora se reducen los presupuestos estatales para I+D+i, y tampoco se estimula a las empresas a esta obligación ; todo en pos de una sociedad cada vez más dependiente del estado, y con la falsa sensación de “progresismo” : no nucleares, y que las empresas tengan dependencia energética y energía más cara ; más ayudas a los parados, y que éstos sigan siendo parados y no trabajadores ( que es lo que quieren ser…); más subvenciones a los sindicatos – y liberados, y privilegis varios, y.., y .. -, aunque el nivel de sindicación ronda solamente el 15 % del total de trabajadores en activo… Si los "progres" logran detener las nuevas ideas quizá logren la hecatombe que llevan vaticinando tanto tiempo.

Borlaug retrata a sus enemigos… Pero lo mismo se podría decir de algún colectivo más ( como los burócratas y sindicalistas de despacho cuando determinan por su cuenta lo que les conviene a los ciudadanos en paro…), lo cito :
"algunos de los ecologistas de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. Actúan desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran sólo un mes entre la miseria de los países en desarrollo, como lo he hecho yo durante cincuenta años, gritarían pidiendo tractores y fertilizantes y canales de irrigación y se indignarían con los elitistas que desde sus casas intentaran negarles estas cosas."

Un ejemplo seguir.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Perspectiva, creer sin ver

Las perspectivas son importantes, y no solo en la pintura ( para pintura y evolución de la perspectiva no dejen de visitar la magnífica colección de pintores góticos, primitivos y renacentistas valencianos que existe en el Museo San Pío V de Valencia) . También el intuir lo que no se ve, o el “creer lo que no se ve”. La fe a veces se define como la capacidad de “creer lo que no se ve” y , sin connotaciones religiosas, pero sí ontológicas trataré de ilustrar que la fe es importante, e incluso necesaria, para entender la realidad o tomar decisiones.


Un racionalista sin fe (de esos que “solo creen lo que ven”) ve desde un tren una oveja recién esquilada de perfil… lo normal es que no sepa si la parte que no ve de la oveja está o no esquilada, incluso es posible que no esté esquilada la parte que no ve… pero hacer esa suposición, “por que sólo cree lo que ve” es más absurda que hacer la suposición de fe de que está esquilada totalmente.

Me recuerda a la historia de los tres amigos poco avispados que van a pasar una prueba de acceso a la policía (póngale ustedes el origen de los tres candidatos, con cariño, de Lepe en España, Gabrovo en Bulgaria, belgas en Francia o yucatecos en México… que en todos los países hay regiones injustamente etiquetadas)… Al primer candidato le exhiben un retrato de un sospechoso fotografiado de perfil...

- ¿Podría usted reconocer a este sujeto si lo viera por la calle?, le pregunta el examinador.
La respuesta fue inmediata
- ¡Por supuesto!, el tipo es inconfundible...exclama el primer candidato, ¡ si sólo tiene un ojo!
Al segundo candidato le repiten la misma pregunta exhibiéndole la foto de perfil del sospechoso


- ¿Podría usted reconocer a este sujeto si lo viera por la calle?
La respuesta también fue inmediata
- ¡Por supuesto!, exclama el segundo candidato, ¡ si sólo tiene una oreja!
El tercer candidato entra más cauteloso a la prueba. Le exhiben la foto de perfil del sospechoso y le vuelven a repetir la misma pregunta

- ¿Podría usted reconocer a este sujeto si lo viera por la calle?
El candidato se queda pensativo, observa la fotografía del sospechoso de perfil, y al cabo de unos minutos dice:

- Sin duda… este hombre usa lentillas… sería un buen indicio para reconocerlo…
El policía, comprueba en sus archivos que el sospechoso efectivamente usa lentillas y vuelve asombrado por la pericia del candidato. Para saber la clave de su perspicacia le pregunta:

- ¿Cómo ha deducido usted que el sospechoso usa lentillas?
A lo que el tercer candidato le responde convencidísimo:

- ¡Evidentemente un hombre que solo tiene un ojo y una oreja no puede llevar gafas!
La racionalidad excesiva y el no confiar en “lo que no se ve” a veces lleva a posturas absurdas - incluso estúpidas - , y lo peor, a toma de decisiones erróneas, sea en nuestra empresa, en nuestros informes o incluso en nuestras decisiones personales. No hablo de dejar campo abierto la irracionalidad absoluta, o a la negación de la razón para conocer el mundo sino a también dar cabida a otro tipo de acercamientos más "razonables" que "racionales".

La próxima vez que alguien le diga convencidísimo, pagado de sí mismo, y con la sensación de ser más listo que nadie - “sólo creo lo que veo”- acuérdese de esta divertida historia de los tres candidatos e incluso imagine que su contertulio es uno de ellos. Quizá al sujeto le conviniera conocer la “La paradoja del gato de Schrödinger”, que me reservo para una posterior entrada del blog.

viernes, 24 de julio de 2009

Gracias ¡¡¡


Hoy es mi cumpleaños. He recibido multitud de sms, mails y felicitaciones "en vivo". También he tenido la suerte de recibir regalos entrañables, cariñosos y magníficos.

Uno de los regalos "involuntarios" pero ilusionantes ha sido recibir los tres proyectos de alumnos míos del MBA International de este año. Proyectos generados con ilusión y esfuerzo: "Aletheia", "Bussines Friends" y "Pelikan". Aunque espero que alguno de ellos logre premio en los concursos a los que nos presentamos regularmente ( con éxito, no me puedo quejar...) el verdadero premio ya lo han logrado : ver que han ordenado el caos de ideas, formas y dificultades hasta conformar un proyecto ordenado y factible, y que puede ser llevado a la práctica de manera rentable. Gracias a todos por permitirme compartir con vosotros conocimientos y experiencias.

También agradezco a los asistentes del seminario que impartí la semana pasada "Workshop: Creación de empresas, la aventura del emprendedurismo" en la Escuela de Negocios CEU S. Pablo, los mensajes de felicitación (¿cómo se habrán enterado?).

Y gracias por supuesto a todos los que se han acordado de mi en esta fecha ¡¡¡¡¡

Así, dan ganas de cada día esforzarse más ¡¡¡¡

lunes, 15 de junio de 2009

El Hacedor de Lluvia



Después de más de un mes sin escribir vuelvo a la carga. Ha sido un período de recuperación física y anímica, salpicado con incidentes que no me dejaban volver a mi timón. Prometo, tras los numerosos mails recibidos, no abandonar este blog - bajel pirata.
Pues vamos a ello….
“ Hacer llover” es un término que siempre me ha resultado simpático. Resume muy bien la esencia que quiere transmitir. El término “hacedor de lluvias” es frecuente en empresas profesionales de servicios. “El hacedor de lluvia” es esa persona responsables de buscar a la mayoría de los clientes nuevos, o sea, los nuevos negocios. Este es el sentido que da Guy Kawasaki en uno de sus últimas obras “The art of start “ (“El arte de empezar ).
Aunque la referencia a esa expresión no está mal, prefiero la utilización de la expresión que hace Jung cuando rememora la experiencia de Richard Wilhelm ( foto de la derecha ) en su obra “Recuerdos, sueños, y pensamientos”Richard Wilhelm
, cuando era joven, se trasladó en misión cristiana a China. Wilhelm era una auténtica personalidad de visión amplia y clara. Sinólogo, teólogo y antropólogo, poseía una visión sin prejuicios.
Cuenta Jung que Wilhelm fue testigo de la actuación de un “hacedor de lluvia”:
Tras un período de sequía intensa en la región, y tras agotar las vías racionales (adaptarse a las previsiones meteorológicas ) y menos racionales (súplicas religiosas ) los habitantes de la región optaron por una vía sorprendente… transcribo a Jung :


“ Debemos buscar al hacedor de lluvia, y aquel vino de una de las provincias. Era un hombre anciano y magro. Dijo que la única cosa que necesitaba era que pusiesen a su disposición una pequeña casa tranquila, en ella se encerró durante tres días. Al cuarto día las nubes se amontonaron y se produjo una fuerte caída de nieve, en una época del año donde ello no era previsible y en cantidad no habitual.
Tantos rumores circulaban respecto a este extraordinario hacedor de lluvia que Wilhelm fue a verlo y le preguntó como lo había hecho. El pequeño chino le respondió: Yo no hice la nieve, no soy responsable de ello. Pero ¿qué ha hecho usted durante estos tres días? Oh, eso puedo explicárselo, es simple.
Vengo de un país donde las cosas son lo que ellas deben ser. Aquí las cosas no están en el orden, no son como deberían ser según el orden celeste, entonces todo el país está fuera de Tao. Yo dejé de estar en el orden natural de las cosas, porque el país no lo estaba. Así la única cosa que tenía que hacer era aguardar tres días hasta que me volví a encontrar en Tao, y entonces, naturalmente, el Tao hizo la nieve.”


El “hacedor de lluvia” recompuso “las cosas como deben ser”, un término quizá etéreo, pero que comprendemos de manera intuitiva ( ¿ cuántas veces hemos sido en nuestra vida testigos de situaciones ante las que hemos tenido esa sensación o emoción de que las que las cosas “no eran como debían ser”?).
El “hacedor de lluvia” hizo sin hacer: es el concepto Tao de “El No hacer” (Wu Wei) que “sí hace”. Este concepto puede aplicarse a muchos campos del saber. A mi me gusta aplicarlo a la economía, como defensa de mi visión fundamentalmente liberal y de rechazo a la intervención estatal en la vida económica. También puede ser aplicado a las relaciones interpersonales, y las negativas consecuencias de aceptar esas cosas que “no son como deben ser” (por favor, sin moralizar).
El “hacedor de lluvia” se limitó a buscar el “principio de sincronicidad”, que en buena parte sustenta la “magia simpática” que James George Frazer
expone en la “Rama Dorada” (foto de la derecha ) pero esto lo dejaremos para otra entrada de blog.

sábado, 11 de abril de 2009

Swann y clientes




¿ Y qué hacemos cuando tenemos que ocuparnos de clientes como los referidos en la anterior entrada...?. La respuesta es tan fácil como difícil. Nassim Nicholas Taleb lo refiere bien en su obra "¿ Existe la Suerte?".



Pongamos un poco de literatura... Swann, el personaje de "En Busca del Tiempo Perdido" de Marcel Proust ( en la foto), es un refinado comerciante que se siente cómodo con personas como el Príncipe de Gales, pero que actúa como si debiera demostrar algo, cuando se relaciona con esa clase media ignorante y zafia de nuevo cuño y fortunas recientes. A menudo y a pesar de nuestro esfuerzo, conocimientos , sensibilidad y suficiencia, debemos ganarnos obsesivamente el respeto de "paletos con ganancias excesivas y acento cateto" ( la frase no es mía, sino de Taleb). Es decir, hemos de lidiar con "empresarios" ( el entrec0millado sí es mio, de alguna manera hay que llamarlos) que en su posición de clientes a veces no muestran ni siquiera la educación necesaria. Menos muestran su respeto por los conocimientos o soluciones que aportamos...

En estos tiempos de penurias económicas quizá no debemos renunciar a esos ingresos, además debemos mostrar nuestra responsabilidad social como consultores ya que sus empleados, o los asociados de las asociaciones que presidan o dirijan (por decir algo, lo de "dirigir") tampoco son responsables de la patética postura de estos personajes. Mostremos nuestro lado sereno, y solamente pensemos que es nuestra contribución a la mejora del mundo. Al fin y al cabo, demos una oportunidad a Darwin ( el de la barba) y esperemos que sean una especie superada... Hay más círculos en los que mejorar, en los que intercambiar opiniones y conocimientos, y muchísimos clientes que te hacen sentir bien, simplemente por el hecho de cumplir tu papel y dejarte que ayudes en su mejora. Como Swann disfrutemos de esos círculos ilustrados, y leamos también a Proust, dejando los best sellers, códigos varios, literatura rosi-progre, pilares de las tierras varios, y demás telefilmes de siesta dominical escritos para otros seres... Es, a veces, triste comprobar que lo vulgar, intelectualmente y también en cuanto a calidad humana, es abundante... en los negocios, en las Universidades, en la vida...

jueves, 9 de abril de 2009

Orfeo y la antropofagia

Uno de mis personajes clásicos míticos preferidos siempre ha sido Orfeo.
Este, poeta y célebre músico, era hijo de Eagro, rey de Tracia. Estudió las leyes y la filosofía y recorrió Egipto para consultar a los sacerdotes de este país y ser iniciado por ellos en los misterios de
Isis y Osiris. Después visitó Fenicia, el Asia Menor y Samotracia, y de vuelta a su país natal dio a conocer a sus compatriotas el origen del mundo y de los dioses, la interpretación de los sueños y la expiación de los crímenes, e instituyó las fiestas de Baco y de Ceres. Enseñó a los griegos sabios conocimientos de astronomía, cantó la guerra de los Titanes, el rapto de Perséfone a manos de Hades y los trabajos de Hércules, y fue considerado como el padre de la teología pagana.
La mayor notoriedad de este personaje fue alcanzada popularmente por su descenso a los infiernos en busca de
Eurídice, su amada, para salvarla de la muerte producida por la mordedura de una diabólica serpiente.
Orfeo, no es un héroe al uso de la época, sino un pacificador con influencias civilizadoras; Enseña a los hombres la agricultura, hace que abandonen la antropofagia, y es también músico y poeta, inventor del Hexámetro. Con su canto las fieras se aplacan, el tiempo se detiene, las rocas y árboles se mueven para seguir el ritmo de su música, incluso es capaz de aplacar la ira de los dioses.


A veces nuestro papel debe ser órfico, aplacando a las fieras (incluso las propias interiores), y sobre todo luchar contra la antropofagia. Hay una especie de empresarios (título dado solo porque dirigen o mantienen empresas) que practican la curiosa antropofagia con todo aquel que ose en contradecir sus, muchas veces obtusas posiciones. Suele pasar que cuanto menor formación mayor antropofagia, incluso suelen aparecer como ogros o brujas (y se suelen aliar) y así toman comportamientos agresivos explícitos o implícitos contra asesores, colaboradores, consultores, empleados o incluso clientes… En el fondo son antropófagos miedosos, que no saben dónde dirigir la violencia que nace de su inseguridad. Cuidado con este tipo de clientes, que desprecia el “saber órfico” ganado con tu estudio y experiencia. Lo recomendable es ignorarlos, incluso si consentimos en mantenerlos en nuestra cartera de clientes. Nuestro papel como consultores es ayudar a mejorar las empresas, y así hemos de actuar, aun expuestos a las críticas, o el rechazo, de este tipo de seres. Y ojo… que abundan, aunque son efímeros, y posiblemente sus hijos no heredaran empresa alguna, lo cual es sanísimo para el tejido empresarial.
Dionisos y Orfeo beben de la misma fuente. La enseñanza mágica que se desprende de la asociación de Orfeo con
Dionisos, es que el Mago debe ser capaz de oscilar de un lado a otro, por un lado ser impecable en su acción, arrojando fuera de si lo que no es necesario, por otro lado, ser capaz de quitar sus ataduras y estrecheces mentales.
De su legado, tenemos el famoso juramento Iniciático:
"Juro por aquel que ha separado la tierra y el cielo, la Luz y la oscuridad, lo húmedo y lo seco, que guardaré y custodiaré los Sagrados Misterios….."
El orfismo, tuvo gran influencia entre los pitagóricos, aunque la mayor parte de la época, el orfismo se mantuvo oculto, (en su época podrían ser considerados como "una secta peligrosa", por sus peculiaridades). Es a partir del comienzo la caída del paganismo, cuando los Neoplatónicos recogen su legado y alcanza su máximo esplendor, quedando al final, como uno de los pocos reductos del paganismo, frente al cristianismo.

Orfeo, en su faceta lírica y poética, inspiró películas como la genial “Orfeo Negro” de Marcel Camus (1959), dónde la búsqueda de Eurídice evoca que el amor divino también es posible entre mortales, rodeados de música, frivolidad, sol, noche, poesía… de vida. ¿Cuántas veces hemos bajado a los infiernos a buscar a nuestra Eurídice? ¿Cuántas veces ha muerto mordida por la serpiente de lo banal, las falsas ilusiones o lo mundano y lo turbio?Pensémoslo oyendo “manhá de carnaval” del Orfeo Negro de Camus, Una delicia. Pinche el enlace...http://www.youtube.com/watch?v=nVkDfnGobmI&feature=related